Cómo cuidarse en un embarazo de alto riesgo

22-11-2017

La ayuda de un especialista durante el proceso de gestación resulta fundamental para evitar problemas de salud para la madre y para el futuro hijo. Así será responsabilidad de la madre controlar su propio embarazo y cuidar su salud para evitar problemas como un embarazo de alto riesgo. Se considera un embarazo de semejantes características cuando existen factores asociados que pueden afectar a la propia madre o al feto.

 Se considera alto riesgo durante el embarazo cuando existen posibilidades de darse problemas de salud para el bebé como para la madre. Para evitar posibles riesgos se recomienda el control durante la gestación, el parto y el puerperio. Este término se refiere al proceso en el que el aparato reproductor femenino se recupera. También llamado sobreparto suele abarcar un período de cinco o seis semanas.

Si bien un embarazo de alto riesgo puede aparecer en cualquier fase de la gestación, no existe una definición muy clara al respecto ya que es la opinión del especialista ginecológico el que lo determinará. Su opinión puede deberse a múltiples factores ya que cada mujer es diferente y su embarazo así puede serlo. Pero se suele establecer una media de uno de cada diez embarazos como cifra de embarazos de alto riesgo.

Causas y tratamientos del embarazo de alto riesgo

Pero ¿Qué signos pueden aparecer en un embarazo de alto riesgo? Para indicarlo de este tipo se suelen realizar dos procesos. En primer lugar, puede ser que el ginecólogo al conocer la primera vez el historial médico de la mujer o bien si se produce un proceso de Reproducción Asistida le realice unas pruebas para determinar esta posibilidad. Así desde análisis de sangre y orina, pruebas como laparoscopia o estudios genéticos pueden hacer saltar esta alarma.

Pero puede ser que durante la gestación se determine que un embarazo es de alto riesgo debido a la aparición de problemas de índole médico. Puede determinarse en casos de mujeres de poca o demasiada edad, por problemas de exceso o carencia de peso o tamaño o por problemas de adicciones.

embarazo de alto riesgo  Asimismo, en casos en los que haya tenido antecedentes de abortos, malformaciones o anomalías anteriores en el feto, parto prematuro. Y de índole médico también se deberán vigilar mujeres con enfermedades crónicas como hipertensión, problemas de corazón, diabetes o problemas de hormonas, cáncer, trasplantes de órganos, etc. Y por supuesto puede originarse el embarazo de alto riesgo por enfermedades originadas en el aparato reproductor.

En la lista de posibles orígenes también se pueden incluir la preclamsia y la eclampsia, ruptura de bolsa amniótica, retraso del crecimiento del feto, alteraciones del líquido amniótico y muchas otras. Pero como decíamos en un inicio será la propia opinión del especialista cuando se origina un problema en la mujer y en el feto y cuando ese problema será catalogado como embarazo de alto riesgo.

Para controlarse una misma en caso de que el médico lo determine como de alto riesgo, lo primero que habrá que llevar a cabo es seguir al pie de la letra sus instrucciones. Pero como norma general las embarazadas deben de llevar un control sobre los alimentos que ingieren y por tanto tendrán que seguir una dieta equilibrada.

Como no podía ser de otra manera, será más que recomendable evitar el consumo de alcohol, drogas, fumar o determinados fármacos. Y del mismo modo puede que sea recomendable la ingesta de suplementos con ácido fólico, yodo y otro tipo de vitaminas, pero por recomendación médica.

Del mismo modo puede darse caso en los que el ejercicio físico, bien de trabajo o de ocio se deba limitar o incluso evitar. Se recomendará reposo, evitar el estrés y en casos muy excepcionales el descanso completo en cama en determinada posición.  

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